El curioso nombre de este correlimos hace referencia a su largo y ligeramente curvado pico, que se asemeja lejanamente al de sus parientes, los zarapitos. Especie muy viajera y capaz de enfrentarse a largas travesías, esta limícola es un ave de paso en nuestro territorio, en el que también acogemos un pequeño contingente de invernantes, cuya cuantía resulta bastante fluctuante.

No hay comentarios:
Publicar un comentario